Pequeña utopía

Una imagen protege a todo aquel que sueña despierto. El soñador construye una serie de imágenes que acogen sus emociones; un hogar que le permite anhelar, desear, reflexionar en paz. El espacio de este hogar es capaz de reflejar, mas no sin la ayuda de su creador. Por ejemplo: una isla no porta la nostalgia, tampoco su arquitectura ha caído en ésta. Nosotros confrontamos nuestra propia nostalgia en la isla; en sus muelles, en sus dunas y en sus hoteles con olor a viejo.

Soñar con algún lugar que deseamos con tanto fervor es tener un hogar que visitar para proyectar nuestras emociones. Sus imágenes no sólo nos permiten confrontarlas, sino que nos enseñan a observar su esencia de cierta manera.

Año tras año edificamos este lugar con historias personales, memorias y deseos que nos sirven para entender el pasado y creer en el futuro. El problema llega cuando, viaje tras viaje, comenzamos a referirnos a este lugar como “la isla”, “el depa” o “el rancho”, y solo pocos llegan a comprendernos. Nos preguntamos si debemos reprimir el significado o contagiarlo a los demás, porque al final de cuentas, es solo una isla como cualquier otra y el valor no está solamente en visitarla sino en las emociones que atrae de nuestra alma.

Lo que propongo es contagiar la necesidad de observar. Un lugar es más interesante cuando le damos la libertad de ser tan complejo como es. La forma en que observamos es a veces la razón por la cual un cierto sueño nuestro hoy en día se encuentre abandonado. Las imágenes del espacio exterior e interior se fusionan para crear una pequeña utopía, y el misterio de ésta es que un pequeño fragmento, como un poema o una imagen, es capaz de representar el conjunto y evocar lo que está fuera del cuadro.

Diciembre 2018

A2

Junto a un par 

de bicicletas naranjas: 

la laguna. 

A5

Aquella voz;

todo un viaje de silencio

embotellado.

A3

Salta,  por única vez,  la corbina.

Salta,  entre la avenida,  mi respiración.

Pedalear: estar  ahí.

A4 

Recordar es la indiferencia 

con la que el agua avanza 

hacia las dunas

cubriéndonos 

más o menos 

hasta el 

cuello

A1

Todas estas fotos

aquí

son tu cuerpo. 

Alex Andonie